En muchas casas españolas hay una costumbre que pasa de abuelas a nietas: cuando nace un bebé, alguien de la familia le regala una medalla de San Benito. Unas veces se prende en la cuna o en el carrito; otras se guarda para que la lleve puesta cuando sea mayor. Te contamos de dónde viene esta tradición y cómo elegir una medalla para un bebé, un bautizo o una comunión.
Mira el vídeo
San Benito, patrón de Europa, y nuestras medallas
¿Por qué San Benito para un bebé?
La medalla de San Benito es una de las más antiguas de la tradición católica. Lleva la cruz del santo y unas iniciales en latín que forman una oración para pedir protección frente al mal. Por eso, desde hace generaciones, las familias la eligen para los momentos en los que más se quiere cuidar a alguien: un nacimiento, un viaje, una mudanza o un nuevo comienzo. Te lo explicamos con detalle en el significado de la medalla de San Benito.
La medalla en la cuna
Es costumbre en muchas familias colocar la medalla en la cuna, en el carrito o en la sillita del coche, siempre bien sujeta y fuera del alcance del bebé. Por seguridad, un bebé no debe llevar nunca cadenas ni medallas al cuello: lo bonito es guardarla y dársela cuando sea mayor, como un recuerdo de que su familia le encomendó desde el primer día.
Quién la regala
- Los padrinos, el día del bautizo. Es uno de los regalos más clásicos de madrinas y padrinos.
- Las abuelas, al conocer al bebé.
- Una amiga de la madre, como regalo para ella: muchas madres se ponen su propia medalla de San Benito cuando nace su hijo.
Cómo elegirla
Si es para guardar y que la lleve de mayor, elige una que le vaya a gustar siempre. Nuestras favoritas para esta ocasión:
- La clásica que nunca falla: la medalla de San Benito con perla natural.
- Para una niña: la de piedras rosas o la de perla y esmalte lila.
- Para un niño: la de ojo de tigre o la de topacios.
- Para la madre: una medalla con su pulsera a juego en nuestros packs de regalo.
Todas nuestras medallas de San Benito están hechas a mano en España, bañadas en oro de 18K, y llegan con su cadena y envueltas para regalo. Si buscas más ideas, mira nuestros regalos de bautizo y de Primera Comunión.
Y cuando crezca
Esa medalla que estuvo en su cuna puede ser la que lleve el día de su Primera Comunión, la que se lleve a la universidad o la que, algún día, regale a su propio hijo. Por eso merece la pena que sea bonita.
Las medallas más bonitas del mundo están en www.khartesmadrid.com. Síguenos en Instagram: @khartesmadrid.