Todas las familias tienen un santo de casa. El nuestro es San Antonio de Padua. En nuestra familia somos muy devotas de él, y esa devoción la hemos heredado y la seguimos viviendo.

Un santo muy de casa

San Antonio es un santo cercano: se le pide ayuda para encontrar lo que se ha perdido, se le encomiendan los novios y las familias, y cuida de los niños. Por eso está tan presente en el día a día. En casa siempre ha sido así: a él acudimos para lo grande y para lo pequeño.

Por qué es tan querido

San Antonio nació en Lisboa hacia 1195 y murió en Padua en 1231. Fue un fraile franciscano, un gran predicador y un hombre muy cercano a los más pobres. Fue canonizado menos de un año después de su muerte, y su fiesta se celebra el 13 de junio. En Madrid se vive con especial cariño en la ermita de San Antonio de la Florida. Si quieres saber más, lee la historia y curiosidades de San Antonio de Padua.

Nuestras medallas de San Antonio

Por todo esto, San Antonio no podía faltar en Khartes. Diseñamos sus medallas con el mismo cariño con el que las llevamos: hechas a mano en España, con baño de oro de 18K, perlas naturales, piedras como el lapislázuli o el rubí y zafiro, y esmaltes de color. Cada una llega con su cadena y envuelta para regalo.

Cuándo regalar una medalla de San Antonio

  • A unos novios, en una pedida de mano o en la boda: es el santo del amor.
  • En un nacimiento o un bautizo, como protector de los niños.
  • A un Antonio o una Antonia, el 13 de junio.
  • A quien siempre lo pierde todo, con una sonrisa.
  • A alguien de tu familia, para compartir la devoción de casa.

Regalar una medalla es un acto de amor. Y regalar la de San Antonio, para nosotras, es regalar un poco de nuestra familia. Descubre todas nuestras medallas de San Antonio.

Marian y Bárbara


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