Hay regalos que se usan una temporada y regalos que se quedan para siempre. La medalla religiosa pertenece a los segundos. Cuando regalas una medalla no regalas solo una joya: le estás diciendo a esa persona que piensas en ella, que la encomiendas a la Virgen o a un santo y que quieres que vaya protegida allá donde vaya.

Medalla de la Virgen del Carmen con perlas naturales, hecha a mano en España
Un gesto que se lleva cerca del corazón
La medalla se lleva al cuello, justo a la altura del corazón, y acompaña a quien la lleva en el día a día: en el trabajo, en un examen, en un viaje, en un momento difícil. Cada vez que la toca, se acuerda de quién se la regaló. Por eso decimos que regalar una medalla es un acto de amor: es un cariño que no se ve, pero que está siempre ahí.
Un regalo que se hereda
Muchos de nosotros llevamos la medalla de una madre o de una abuela. Es de las pocas joyas que pasan de generación en generación con toda su historia intacta: quién la llevó, en qué momentos, por quién rezaba. Regalar una medalla es también empezar una de esas historias.
Los momentos para regalarla
- Bautizo: los padrinos o los abuelos ponen al bebé bajo el amparo de la Virgen desde el primer día. Mira nuestra selección de regalos de bautizo.
- Primera Comunión: la medalla acompaña al niño o la niña en su primer encuentro con Jesús en la Eucaristía. Te ayudamos a elegir en qué medalla regalar en una comunión.
- Navidad: el regalo con más sentido en las fiestas en las que celebramos el nacimiento de Jesús. Descubre nuestros regalos de Navidad.
- Onomásticas y fiestas de la Virgen: el Pilar, el Carmen, el Rocío, la Inmaculada… Regalar la medalla de su advocación el día de su santo es un detalle que no se olvida.
- Momentos difíciles: una enfermedad, una mudanza, un nuevo trabajo. A veces una medalla dice lo que no sabemos decir con palabras.
Cómo elegir la medalla adecuada
La mejor medalla es la que tiene significado para quien la recibe: la Virgen de su nombre, la de su pueblo, la de la devoción de su familia. Si no lo sabes, la Milagrosa, el Sagrado Corazón o la cruz son siempre un acierto. Y para quien quiere protección, la medalla de San Benito se regala desde hace siglos.
Todas nuestras medallas son de diseño propio, están hechas a mano en España con perlas y piedras naturales, y llegan con su cadena incluida (40 cm + 5 cm de alargador), listas para regalar.
Volver a poner de moda la medalla
Cuando empezamos Khartes queríamos exactamente esto: que llevar una medalla religiosa volviera a estar de moda y que la gente la llevara con orgullo. Lo contamos en Ecclesia (TRECE / COPE), y lo seguimos viviendo con cada medalla que sale de nuestro taller hacia una nueva historia.


