En Khartes somos dos hermanas… y Blas. Blas es nuestro cocker spaniel: marrón, rizado, con unas orejas que parecen de terciopelo y una paciencia infinita para posar en las fotos. Nos acompaña al taller, viaja con nosotras y, cuando hace falta, lleva su medalla de San Benito como el mejor embajador de la casa. Comparte nombre con San Blas, cuya fiesta celebramos el 3 de febrero, y nos ha parecido la excusa perfecta para contaros quién fue este santo, la preciosa leyenda de los animales que acudían a él y por qué, para nosotras, cuidar de las criaturas de Dios también es una forma de rezar.

Blas, el cocker spaniel de Khartes Madrid, con su medalla de San Benito al atardecer
Blas con su medalla de San Benito

Quién fue San Blas

San Blas fue obispo de Sebaste, en la antigua Armenia (la actual Sivas, en Turquía). Según la tradición, vivió como ermitaño en una cueva del monte Argeus, desde donde atendía a su comunidad, y murió mártir a principios del siglo IV, en tiempos del emperador Licinio. Lo que sabemos de él nos llega sobre todo a través de la tradición y de las leyendas, pero su devoción se extendió muy pronto por Oriente y Occidente. Es uno de los catorce santos auxiliadores, aquellos a los que se acudía en las necesidades más concretas de la vida.

La Iglesia católica celebra su fiesta el 3 de febrero; las Iglesias de Oriente, el 11 de febrero.

El santo al que acudían los animales

De todas las historias de San Blas, la que más nos gusta es esta. Cuenta la tradición que, mientras vivía en su cueva, los animales enfermos se acercaban a él para que los curase, y que eran tan respetuosos que no lo molestaban mientras rezaba: esperaban fuera a que terminara. Cuando unos cazadores llegaron al monte buscando fieras para los juegos del circo, se encontraron a los animales tranquilamente reunidos a la entrada de la cueva, esperando al santo. Así fue como lo descubrieron y lo llevaron preso.

Es una imagen muy sencilla y muy bonita: un hombre de Dios en paz con toda la creación, y la creación entera reconociéndolo.

Blas, el cocker de Khartes Madrid, descansando en el campo junto a un caballo salvaje
Blas, en paz con un caballo salvaje

El niño de la espina y la bendición de gargantas

La otra gran historia de San Blas es la de un niño que se ahogaba con una espina de pescado clavada en la garganta. Su madre lo llevó al santo, que rezó por él, y el niño se salvó. De ahí viene que San Blas sea el patrón de los enfermos de garganta (y de los otorrinos) y que, cada 3 de febrero, en muchas parroquias se bendigan las gargantas. Por eso se le suele representar con dos velas cruzadas. Te lo contamos con más detalle en San Blas y la tradición de bendecir la garganta.

Y de ahí también ese dicho que más de una abuela ha soltado cuando alguien se atraganta en la mesa: «San Blas, San Blas, que se ahoga este animal».

San Blas en España

Pocas fiestas tienen tantas tradiciones distintas de un pueblo a otro. Algunas de las más conocidas:

  • Rosquillas y roscos de San Blas, en Oviedo, Pamplona, Jaén o Jerez de la Frontera, entre muchos otros lugares.
  • Los cordones de San Blas, que se bendicen ese día y se llevan al cuello durante nueve días, como en Cervatos (Cantabria), o las gargantillas bendecidas de Salamanca.
  • Procesiones, danzas y fiestas en muchísimos pueblos de los que es patrón.

Fuera de España, es patrón de Paraguay y de la ciudad de Dubrovnik, en Croacia.

Dios y todas sus criaturas

En el Génesis, después de crear a los animales, «vio Dios que era bueno» (Gn 1,25). San Francisco de Asís lo cantó en su Cántico de las criaturas, alabando a Dios por el hermano sol, la hermana luna y la hermana agua. Y el papa Francisco, que tomó de ese cántico el título de su encíclica Laudato si', lo recordaba así: «Toda criatura posee su bondad y su perfección propias», y todas reflejan, «cada una a su manera, un rayo de la sabiduría y de la bondad infinitas de Dios».

En la misma encíclica hay una frase que nos encanta: «El corazón es uno solo». Quien aprende a tratar con ternura a un animal aprende también a tratar con ternura a las personas. Cualquiera que tenga perro lo sabe: te enseñan paciencia, fidelidad, alegría con poco y a dar gracias por un paseo, un rayo de sol o una playa vacía.

Alegría con poco: Blas en la playa al atardecer

Blas, parte de Khartes

Blas lleva con nosotras desde que era un cachorro: en la foto de abajo lo veis en Nueva York, en 2017, cuando Khartes todavía era solo una idea entre Madrid y Nueva York. Desde entonces ha estado en casi todo. Viene al taller cuando preparamos los pedidos, nos acompaña en los viajes y se ha recorrido con nosotras playas, montes y paseos, y la Torre de Hércules en A Coruña, porque nosotras somos gallegas de corazón y de familia.

No sabe de medallas ni de esmaltes, pero entiende de lo importante: estar cerca de los suyos. Un poco como una medalla, ¿no? Esa compañía discreta que llevas siempre encima.

Blas de cachorro en Nueva York en 2017 – Khartes Madrid
Nueva York, 2017
Blas, el cocker de Khartes Madrid, frente a la Torre de Hércules en A Coruña
Torre de Hércules, A Coruña
Blas, el cocker de Khartes Madrid, en el coche camino del taller
Camino del taller
Blas, el cocker de Khartes Madrid, bajando por una pasarela de madera hacia la playa
Hacia la playa
Blas, el cocker de Khartes Madrid, en un banco en otoño con su jersey de punto
Otoño, con jersey
Blas, el cocker spaniel de Khartes Madrid, con una de sus dueñas
En casa

Paseo junto al mar

Tres fechas para quienes quieren a sus animales

  • 17 de enero, San Antón. El patrón de los animales. En Madrid, la iglesia de San Antón (calle de Hortaleza, 63) bendice a los animales a sus puertas durante todo el día, y por la tarde salen las tradicionales vueltas. Es una fiesta preciosa para ir con tu perro.
  • 3 de febrero, San Blas. El santo de los animales que esperaban a la puerta de su cueva, y el día de la bendición de las gargantas.
  • 4 de octubre, San Francisco de Asís. El santo del Cántico de las criaturas. En muchas parroquias también se bendicen animales cerca de su fiesta.

La medalla de Blas: San Benito

Blas posa con una medalla de San Benito, la medalla que la tradición asocia a la protección y una de las que más regaláis para él, para un ahijado o para quien empieza algo nuevo. Te contamos su significado en el significado de la medalla de San Benito y cómo elegir la tuya en la medalla de San Benito: cómo llevarla y elegirla.

Un apunte importante: la medalla de Blas es solo para la foto. A los animales, como a los bebés, no se les deja una cadena puesta sin vigilancia.

Medallas Khartes

La medalla de San Benito, como la de Blas

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Datos que puedes comprobar

  • San Blas fue obispo de Sebaste (Armenia), vivió como ermitaño en una cueva del monte Argeus y fue martirizado en tiempos del emperador Licinio. Su fiesta es el 3 de febrero en Occidente y el 11 en Oriente, y es uno de los catorce santos auxiliadores. Fuente
  • Según la tradición, los animales enfermos acudían a él para que los curase sin molestarle en su oración, y salvó a un niño que se ahogaba con una espina de pescado; de ahí la bendición de las gargantas. Es patrón de Paraguay y Dubrovnik. Fuente
  • La encíclica Laudato si' se firmó el 24 de mayo de 2015 y toma su nombre del Cántico de las criaturas de San Francisco de Asís. Fuente
  • «Toda criatura posee su bondad y su perfección propias» (n. 69) y «El corazón es uno solo» (n. 92). Fuente
  • En la fiesta de San Antón, la iglesia de San Antón de Madrid (calle de Hortaleza, 63) bendice a los animales a sus puertas y por la tarde salen las vueltas de San Antón. Fuente

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Marian, Bárbara y Blas

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