Durante más de cuarenta años, casi nadie supo quién era la hermana que decía haber visto a la Virgen. La Medalla Milagrosa se repartía por millones mientras ella cocinaba y cuidaba ancianos en un hospicio de París. Esta es la historia de santa Catalina Labouré.
Una niña de Borgoña
Catalina nació el 2 de mayo de 1806 en Fain-lès-Moutiers, un pueblo de Borgoña, en una familia numerosa de labradores. En casa la llamaban Zoé.
Su madre murió en 1815, cuando ella tenía nueve años. Cuenta la capilla de la rue du Bac que la niña se subió a una silla para alcanzar una imagen de la Virgen y le pidió que fuera ella su madre. Hizo la primera comunión el 25 de enero de 1818 y, con doce años, quedó al cargo de la casa.
La llamada
Quería ser Hija de la Caridad, como su hermana mayor, pero su padre se opuso y la envió a París a trabajar en una cantina. Se cuenta que había soñado con un sacerdote que la llamaba, y que después lo reconoció en un retrato de san Vicente de Paúl, fundador de las Hijas de la Caridad.
En abril de 1830, a punto de cumplir veinticuatro años, llegó a la casa de la rue du Bac para empezar el seminario, que es como las Hijas de la Caridad llaman a su noviciado.
Las apariciones de 1830
Todo lo que sabemos de las apariciones viene de lo que Catalina contó a su confesor, el padre Aladel. Según su relato, fueron tres:
- La noche del 18 de julio. Un niño la despertó y la llevó a la capilla, donde vio a la Virgen sentada en el sillón del sacerdote. Lo recordaría como el momento más feliz de su vida.
- El 27 de noviembre, a las cinco y media de la tarde. Vio a la Virgen de pie sobre medio globo, con rayos de luz en las manos y rodeada de la invocación «Oh María, sin pecado concebida, rogad por nosotros que recurrimos a Vos». Recibió el encargo de hacer acuñar una medalla según aquel modelo.
- En diciembre. La misma imagen, por última vez.
El padre Aladel la recibió mal al principio. Terminó encargando las primeras 2.000 medallas, que las Hijas de la Caridad repartieron en 1832, en plena epidemia de cólera. Lo que vino después está en la historia de la Medalla Milagrosa.
Más de cuarenta años de silencio
A comienzos de 1831, terminado el seminario, Catalina fue destinada al hospicio de Enghien, en Reuilly, un barrio pobre al este de París. Ya no se movió de allí. Trabajó en la cocina, cuidó de los ancianos, se ocupó del gallinero y atendió la portería.
Mientras tanto, la medalla llegaba a todo el mundo: según la capilla, en 1839 se habían repartido más de diez millones. Ella no dijo nada. Solo poco antes de morir confió a su superiora que era la hermana de las apariciones. Por eso la llaman «la santa del silencio». Murió el 31 de diciembre de 1876.
Beata en 1933, santa en 1947
Pío XI la beatificó el 28 de mayo de 1933; con ese motivo se exhumó su cuerpo. Pío XII la canonizó el 27 de julio de 1947.
Dónde está hoy
Su cuerpo se venera en la capilla de Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, en el número 140 de la rue du Bac, en París: el mismo lugar de las apariciones. En la capilla están también los restos de santa Luisa de Marillac y el corazón de san Vicente de Paúl. Cada día 27 de mes se celebra allí una misa en recuerdo de la aparición.
Su fiesta, el 28 de noviembre
La Iglesia la recuerda el 28 de noviembre, al día siguiente de la fiesta de la Medalla Milagrosa. En 2026 cae en sábado: un día más para quien haya rezado la novena y la oración de la medalla.
Curiosidades comprobadas
- Tres días después de llegar a la rue du Bac asistió al traslado de las reliquias de san Vicente de Paúl, el 25 de abril de 1830.
- Hizo sus votos el 3 de mayo de 1835, casi cinco años después de las apariciones.
- San Juan Pablo II rezó en la capilla el 31 de mayo de 1980.
Nuestras Milagrosas
Puedes ver todas en nuestra colección de La Milagrosa.
Datos que puedes comprobar
- Nacimiento, infancia, primera comunión, llegada a la rue du Bac, votos y muerte. Fuente
- Las tres apariciones, el padre Aladel, las primeras 2.000 medallas y el hospicio de Enghien. Fuente
- La oposición de su padre, el sueño con san Vicente de Paúl y «la santa del silencio». Fuente
- Sus tareas en el hospicio. Fuente
- Beatificación (28 de mayo de 1933), canonización (27 de julio de 1947) y fiesta (28 de noviembre). Fuente · Fuente
- La capilla: exhumación de 1933, santa Luisa de Marillac, el corazón de san Vicente y la misa del día 27. Fuente · Fuente
- Juan Pablo II en la capilla, el 31 de mayo de 1980. Fuente
Marian y Bárbara


